Trastornos de la Ingesta: Pica, Rumiación y ARFID
Guía clínica sobre los Trastornos de la Ingestión de Alimentos. Aprende a evaluar el ARFID, la Pica y la Rumiación, y su diagnóstico diferencial frente a los TCA clásicos.
ARFID
Trastorno de evitación/restricción de la ingestión. Pérdida de peso por falta de interés, evitación sensorial o miedo a consecuencias aversivas (ej. atragantamiento).
Explorar→Pica
Ingestión persistente de sustancias no nutritivas y no alimentarias (tierra, papel, tiza) durante al menos 1 mes.
Explorar→Rumiación
Regurgitación repetida de alimentos (que se vuelven a masticar, tragar o se escupen) sin que existan náuseas o enfermedades gastrointestinales.
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Delimitación Conceptual: ¿Qué es un Trastorno de la Ingesta?
Históricamente, el DSM-IV clasificaba la Pica, la Rumiación y los problemas de alimentación en la infancia dentro de un capítulo separado exclusivo para niños. El DSM-5-TR eliminó esa barrera de edad, reconociendo que estos problemas pueden persistir o incluso iniciarse en la edad adulta, agrupándolos bajo el paraguas de los Trastornos Alimentarios y de la Ingestión de Alimentos.
La piedra angular clínica de esta subcategoría es la ausencia de psicopatología centrada en el peso o la silueta corporal. El paciente con un trastorno de la ingesta no come menos porque quiera estar delgado, sino por alteraciones en la conducta alimentaria basadas en otros factores (sensoriales, fobias, alteraciones cognitivas o pautas conductuales aberrantes).
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Los Tres Grandes Cuadros Clínicos
1Trastorno de Evitación/Restricción de la Ingestión de Alimentos (ARFID)
El ARFID vino a sustituir y ampliar el antiguo "Trastorno de la ingestión alimentaria de la infancia". Se diagnostica cuando el paciente fracasa de forma persistente en cumplir sus necesidades nutricionales o energéticas, lo que provoca una o más de las siguientes consecuencias: pérdida de peso significativa (o fracaso en alcanzar el aumento esperado en niños), deficiencia nutricional grave, dependencia de suplementos orales o nutrición enteral, y una marcada interferencia psicosocial. Clínicamente, la evitación suele darse por tres motivos: falta de interés aparente por comer, evitación basada en las características organolépticas (textura, color, olor) o preocupación por las consecuencias aversivas (fobia a atragantarse o vomitar tras un episodio traumático).
2Pica
Consiste en la ingestión persistente de sustancias no nutritivas y no alimentarias (tierra, papel, jabón, pelo, pintura) durante un período mínimo de un mes. Para diagnosticarlo, la conducta debe ser inapropiada al grado de desarrollo del paciente y no debe formar parte de una práctica culturalmente sancionada. Es una entidad con un alto riesgo de complicaciones médicas (obstrucciones intestinales, envenenamiento por plomo o infecciones parasitarias).
3Trastorno de Rumiación
Se caracteriza por la regurgitación repetida de alimentos durante al menos un mes. Tras comer, el paciente devuelve el alimento a la boca sin esfuerzo, náuseas ni arcadas, y habitualmente lo vuelve a masticar, lo vuelve a tragar o lo escupe. Para el diagnóstico diferencial, es imperativo descartar que este comportamiento se deba a una afección gastrointestinal subyacente (como reflujo gastroesofágico severo o estenosis pilórica).
Preguntas frecuentes
Referencias bibliográficas
- [1]American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.).
- [2]Bryant-Waugh, R. (2013). Feeding and eating disorders in children. Current Opinion in Psychiatry, 26(6), 537-542.


